VIOLENCIA EN LAS ELECCIONES

VIOLENCIA EN LAS ELECCIONES
4 septiembre, 2015 Strategia Electoral

En la jornada electoral del 7 de julio de 2015, en varios distritos electorales federales de Oaxaca se realizaron actos violentos a fin de impedir que los ciudadanos votaran, el contexto en el que se llevaron a cabo las elecciones fue el siguiente:

• Se realizaron actos de violencia en las etapas de la preparación de la elección y durante la jornada electoral, por parte de una sección de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

• Hubo quema y toma de instalaciones, destrucción de documentación electoral, dificultades en la distribución del material electoral, manifestaciones de diversa índole, robo de paquetes electorales, entre otros.

• Distrito 02: robo de 13 paquetes electorales; Distrito 03: instalaciones bloqueadas; Junta Distrital 04:
manifestantes entraron en ella, para tratar de tomar el material no distribuido o de las casillas no instaladas; Junta Distrital 05: se sustrajo mobiliario y equipo de cómputo; Distrito 06: Bloqueo por manifestantes; Distrito 07: Junta Distrital fue incendiada y se destruyeron 18 paquetes electorales; Distritos electorales 08 y 09: extracción y destrucción de mobiliario y equipo; Junta Distrital 11: Ingresaron a las oficinas y destruyeron material electoral.

• Se reimprimieron un número considerable de boletas, pero fue imposible su entrega por los retenes establecidos por la CNTE, para el 5 de junio, el 66.3 % de los paquetes estaban entregados.

• A pesar de lo ocurrido los días previos a la jornada electoral, los funcionarios del INE entregaron el 100% de los paquetes electorales a los Presidentes de Mesa Directiva de Casilla.

• Durante la jornada electoral se suscitaron hechos tales como: i) la quema de casillas en seis municipios del distrito electoral; ii) confrontación entre presuntos simpatizantes de la Sección XXII y elementos de la Policía Federal Preventiva; y c) desalojo del personal.

En los distritos en los que se dieron la mayor cantidad de actos violentos por parte de integrantes de la Sección XXII de la CNTE, el saldo de casillas cuya votación se recibió y aquellas en las que no se recibió o no se pudieron instalar fue el siguiente:

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Los resultados electorales se impugnaron, pues consideraron que los actos violentos fueron generalizados y sustanciales, aunado a que se dejaron de instalar más del 20% de las casillas en varios distritos, por ello solicitaron la nulidad de las elecciones.

Los argumentos que utilizó el Tribunal Electoral para considerar que las elecciones fueron válidas son:

• No se actualiza la causal de nulidad de la elección prevista en el artículo 76, inciso b), de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral, ya que en los diversos distritos sí se instalaron más del 80% de las casillas, sin embargo, los actos violentos generaron que en algunos de ellos no se pudiera entregar el paquete electoral como establece la ley, aunado a que tampoco se acreditan que durante la jornada electoral se hubieren cometido en forma generalizada violaciones sustanciales que sean determinantes para el resultado de la elección, de manera que no es posible tener por actualizada la causal de nulidad prevista en el artículo 78, de la citada ley.

• Durante la víspera y el desarrollo de la jornada electoral imperó un ambiente de violencia e inseguridad provocado por las constantes movilizaciones reputadas a los maestros inconformes de la CNTE, lo que provocó un despliegue importante de las fuerzas de seguridad federal, local y municipal a fin de brindar protección a los funcionarios electorales y votantes.

• Los acontecimientos relatados tuvieron lugar en siete de los once distritos electorales del Estado de Oaxaca.

• Se realizó un ejercicio de ponderación entre los diversos valores y principios tutelados por la Constitución, y si bien las irregularidades se estimaron graves y reprochables, no tienen la entidad suficiente para provocar la nulidad de la elección de mérito, al no ser determinantes ni cualitativa o cuantitativamente.

• Las irregularidades suscitadas no tuvieron su origen en la actuación ilegal o negligente por parte de la autoridad electoral, los partidos y candidatos, o bien, por los electores; sino que se le atribuye a un grupo ajeno a los sujetos del derecho electoral.

• Se debe atender al principio de conservación de los actos válidamente celebrados, pues de estimarse lo contrario se atentaría contra la validez del voto ciudadano, lo que generaría un incentivo perverso de propiciar actos ilícitos para impedir la participación democrática.

• Las condiciones adversas y extremas en las que se desarrolló la elección no conduce necesariamente a la nulidad de la misma, toda vez que la actividad magisterial de los sujetos activos de tales ilícitos es diferente a la acción y funciones democráticas para la renovación de los poderes.

• Considerar las irregularidades acontecidas el día de la jornada electoral para decretar la nulidad de la elección permitiría que la protesta social a través de la violencia originada por un grupo de personas cuyos reclamos no se vinculan con la materia electoral, convalidaría que a través de acciones de este tipo se trastoque la gobernabilidad del país y el principio democrático consagrado en el texto constitucional.

• En ese contexto, los agravios relacionados con la nulidad de la elección, específicamente los que versan sobre las irregularidades acontecidas durante la jornada electoral, no deben considerarse determinantes para el resultado de la elección.