Elecciones y redes sociales: el caso del Partido Verde en twitter

Elecciones y redes sociales: el caso del Partido Verde en twitter
27 mayo, 2016 Strategia Electoral

Elecciones y redes sociales: el caso del Partido Verde en twitter

27 mayo, 2016

Por Rafael Cruz (@raff_cruz_v) y Axel Reyna (@Axl_rAi)

Paulatinamente, parte del foro donde se genera el debate político se va trasladando a las redes sociales. Es indiscutible que, en la actualidad, estas representan un campo muy amplio de actuación, para que se difunda información, propuestas y críticas, sobre todo durante las campañas electorales. Sin embargo, es un espacio muy incierto también, en el cual parece que no existen límites o, de existir, éstos no son muy claros.

El caso

Al respecto, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación tuvo la oportunidad de revisar el uso de las redes sociales, particularmente Twitter, durante las campañas electorales de 2015. El asunto −SUP-REP-542/2016 y SUP-REP-544/2016− inició por la publicación de una serie de mensajes en esta red social, por parte de personas del medio del espectáculo televisivo y el deporte, entre ellos integrantes del grupo musical Camila y el comentarista deportivo Luis García, así como por un candidato suplente a diputado federal, durante los días previos a la jornada electoral del 7 de junio de 2015. En estos tuits se hacía alusión a las propuestas que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) difundió durante su campaña, como los vales de primer empleo, clases de computación e inglés para todos o becas para no dejar la escuela. Incluso, en uno de los mensajes se llamó al público a emitir su voto a favor de este partido.

Más allá de la protesta que se dio en la misma red social por la publicidad a favor del Partido Verde, los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática denunciaron estos actos, ya que los mensajes violaban la prohibición de hacer proselitismo durante el período conocido como “veda electoral”[i]. Los partidos denunciantes consideraron que dichos mensajes constituyeron una estrategia de propaganda electoral ejecutada por el Partido Verde, consistente en posicionar al partido y a sus candidatos por medio de los tuits emitidos por estas “figuras públicas”, en aprovechamiento del mayor alcance que tal carácter le otorga a sus mensajes. La controversia llegó a la Sala Superior, la cual resolvió el pasado 20 de abril, casi un año después de ocurridos los hechos.

El caso es relevante, pues se trata de un análisis de cómo el ejercicio de la libertad de expresión en una red social como Twitter, puede o no violar la legislación electoral, concretamente, la prohibición de difundir propaganda en el período de veda; es decir, durante la jornada electoral y los tres días anteriores, expresamente planteado en el artículo 251 numeral 4 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE).

La resolución del caso

Como lo refiere la Sala Superior en su sentencia, la controversia se centró en 3 puntos:

  1. Si los mensajes denunciados se realizaron como un ejercicio espontáneo de la libertad de expresión de las personas “famosas” que los suscribieron; o, si por el contrario, constituyeron parte de una estrategia propagandística diseñada por el partido denunciado y, por ende, son susceptibles de calificarse como una infracción a la prohibición de realizar propaganda durante el periodo de veda previsto en la normatividad electoral;
  2. A quién o a quiénes se le pueden atribuir los mensajes y si son susceptibles de ser sancionados, y
  3. Si se acredita alguna responsabilidad del Partido Verde Ecologista de México.

Luego de realizar el estudio de fondo, se determinó no sancionar a los ciudadanos emisores de los tuits por violación a la veda electoral, pues se estimó que dichos mensajes se hicieron en ejercicio de su libertad de expresión; pero sí al Partido Verde, pues el contenido de los tuits y su similitud dieron lugar a presumir la inexistencia de espontaneidad en la emisión, en el marco de una estrategia previamente concertada de propaganda electoral.

Análisis de la sentencia

  • ¿Qué es la red social Twitter?

Twitter se considera una red social genérica –a diferencia de las redes profesionales, o temáticas–, en la cual el usuario tiene la posibilidad de interactuar con aquellos usuarios que sigue o le siguen. Es decir, se trata de la simulación de una esfera pública –la twittersphera[ii] donde el usuario publica textos de hasta 140 caracteres que pueden estar acompañados de imágenes, videos o vínculos a sitios de internet, denominados tuits, en un espacio conocido como Timeline.

El único requerimiento para ‘estar’ en Twitter es contar con una cuenta y contraseña, y el único control que tiene el usuario respecto de sus tuits se da al momento de su publicación, pues una vez hecho esto, quién lo recibe y quién lo comparte sale de sus manos. Por lo que se observa la inherente publicidad de lo que ahí se encuentra.

La Sala Superior, se refiere a la red social en los siguientes términos:

Estas características de la red social denominada Twitter generan una serie de presunciones en el sentido de que los mensajes difundidos son expresiones espontáneas que, en principio, manifiestan la opinión personal de quien las difunde, lo cual es relevante para determinar si una conducta desplegada es ilícita y si en consecuencia, genera la responsabilidad de los sujetos o personas implicadas, o si por el contrario se trata de conductas amparadas por la libertad de expresión.

En el caso concreto, la materia de impugnación consiste en dilucidar si los mensajes alusivos al Partido Verde Ecologista de México que fueron difundidos por diversas “figuras públicas” … durante el periodo de veda electoral, vulneran lo dispuesto en el artículo 251 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales o si se encuentran amparados por la libertad de expresión. (…) a partir de su carácter de personas “famosas”, existe la posibilidad de que en el marco de una estrategia publicitaria se busque, so pretexto del ejercicio de la libertad de expresión, incidir de manera indebida en la contienda electoral

(…) esta Sala Superior concluye que el análisis adminiculado de los mensajes señalados revela múltiples elementos comunes entre sí que permiten desvirtuar la presunción de espontaneidad en su emisión y, por el contrario, generan una fuerte presunción en el sentido de que no se trató de mensajes publicados en un auténtico ejercicio de las libertades de expresión y de información, sino que, en realidad, se está en presencia de una estrategia

Las consideracions de la Sala Superior respecto del análisis que hace de la red social Twitter, a nuestro parecer confunden tres aspectos que enumeramos a continuación y analizaremos más adelante:

  1. Estimar que se está en presencia de una estrategia y no de un auténtico ejercicio de libertad de expresión y de información, por el simple hecho de que entre los tuits analizados existen elementos comunes que permiten desvirtuar la presunción de espontaneidad;
  2. Considerar que debe existir esta presunción de espontaneidad como requisito de un auténtico ejercicio de la libertad de expresión y,
  3. Definir categóricamente a las personas que emitieron los tuits señalados como ‘figuras públicas’ o ‘personas famosas’ de cuya popularidad se benefició el Partido.
  • Estrategia sistemática o espontaneidad

Una de las características de Twitter, como red social, es la posibilidad de referenciar o vincular los tuits de forma temática a través de los llamados hashtags, los cuales se identifican por ser precedidos por el símbolo de #. Esto permite a cualquier usuario realizar una aportación en el tema en cuestión y hacer llegar su mensaje a todo aquél que esté interesado, sin importar si es su seguidor o no; por lo que todos los tuits que se publiquen sobre el tema tendrán, como mínimo, un elemento común: el hashtag (v. gr. #Ley3de3, #NoEraPenal, entre otros). Otra de las características señaladas, es la falta de control que tiene el usuario respecto de sus propios tuits y, más aún, respecto de los #’s creados o referenciados.

En este sentido, es muy difícil afirmar que se está en presencia de una estrategia y no de un auténtico ejercicio de la libertad de expresión por el simple hecho de que los mensajes señalados cuenten con “múltiples elementos comunes entre sí”, pues encontrar referencias idénticas en los tuits de varios usuarios es una de las herramientas de interacción que por naturaleza ofrece esta red social.

Ahora bien, la Sala Superior eleva equivocadamente la supuesta presunción de espontaneidad a condición imprescindible del auténtico ejercicio de la libertad de expresión, ya que el ejercicio de este derecho bien puede darse a través de una estrategia previamente diseñada y concertada. De lo contrario, no se entenderían las campañas que se dan en redes sociales por parte de organizaciones de la sociedad civil o de ciudadanos de forma individual, que aprovechan las herramientas de difusión e interacción para conseguir el apoyo de los demás usuarios o simplemente que sus actividades sean conocidas por esta vía.

  • ¿Quiénes son figuras públicas y quiénes son tweetstars?

Los dos motivos que le llevaron a considerar a quienes difundieron los mensajes en Twitter como “figuras públicas” son: por un lado, el hecho de que su imagen se difunde constantemente en medios de comunicación masiva −radio y televisión− y, por el otro, el contar con una gama de seguidores mayor a los 15,000 usuarios.

La Sala Superior no distingió el término “famoso” que se conoce comúnmente en los medios de comunicación tradicionales como la radio y televisión, respecto de las cuentas que en Twitter tienen influencia dentro de la red social. El considerar a un usuario en la red social con más de 15,000 seguidores como “famoso”, no es del todo adecuado, especialmente considerando que la influencia de una cuenta se mide por el número de seguidores, pero también por el impacto de cada uno de sus mensajes, es decir, la interacción con los demás usuarios y la difusión lograda.[iii]

Asimismo, en la sentencia que se comenta no se observa alguna métrica sobre el perfil de los seguidores de estas personas ni del impacto o alcance real que los tuits enviados pudieran tener ni de cómo fueron recibidos por los demás usuarios (cabe recordar la protesta que generaron en la misma red social y en otros medios de comunicación, por lo que el impacto pudo haber sido incluso perjudicial, en vez de beneficioso para el Partido).

  • Análisis de la responsabilidad del Partido Verde Ecologista de México.

Como se mencionó, la Sala Superior estimó que al Partido Verde se le debe atribuir cierta responsabilidad respecto de los mensajes enviados, por lo que se pasa al análisis de los términos en que lo hizo.

Respecto de la veda electoral, la LGIPE establece la prohibición para los partidos políticos, los candidatos registrados y sus simpatizantes, de realizar cualquier acto de propaganda durante la veda electoral. A diferencia del caso del candidato suplente, respecto de los “famosos” que emitieron los tuits, ni la Sala Superior ni los partidos denunciantes acreditaron en ningún momento algún vínculo directo, acuerdo, convenio o contrato con el Partido Verde, sus candidatos o simpatizantes. En tal virtud, afirmó la Sala Superior, se debe entender que publicaron los mensajes apuntados en el ejercicio de su libertad de difundir ideas en el contexto del debate político.

No obstante lo anterior, la Sala Superior atribuyó responsabilidad al Partido Verde respecto de los mismos tuits, en razón de un supuesto beneficio obtenido por la difusión de su plataforma electoral realizada por las “figuras públicas” y por culpa in vigilando, surgida de la omisión en su deber de adopción de medidas aptas y oportunas para prevenir que se vulnere la citada prohibición.

En otras palabras, la Sala Superior, respecto de estos tuits, resolvió lo siguiente:

  1. Se afirma que los mensajes emitidos vía Twitter son parte de una estrategia propagandística previamente diseñada y concertada, pues se desvirtúa la presunción de espontaneidad.
  2. Sin embargo, dado que las “figuras públicas” que los emitieron no tienen ningún vínculo directo con el Partido Verde, los mensajes se publicaron en ejercicio de su libertad de expresión.
  3. No obstante lo anterior, el Partido Verde debió vigilar que estas personas no publicaran estos mensajes.

La sentencia tiene una contradiccion en ese sentido, pues por un lado afirma que los mensajes deben ser protegidos por la libertad de expresión de los ciudadanos que los emitieron, al no tener ningún vínculo con el partido político, incluso en veda electoral; pero luego infiere que el partido tenía la obligación de vigilar y controlar este ejercicio, sin precisar si esta obligación surge por su carácter de figuras públicas, o si se debe de hacer sobre cualquier ciudadano. Asimismo, no logra apreciar cabalmente la función y manera de operar de una red social que es utilizada cada vez más como herramienta de difusión de información pública y de generación de debate político por diversos actores electorales (partidos, candidatos, autoridades, etc.).

En el fondo, esta resolución deja abierta la duda sobre posibles violaciones a la norma electoral en que pudieran incurrir los ciudadanos. En primer lugar, por medio del criterio expresado en su sentencia, pareciera que la Sala Superior pone la mirada sobre futuras estrategias de comunicación, incluso si quienes las llevan a cabo son ciudadanos sin ningún vínculo con los partidos políticos, con lo cual inhibe en cierta medida la participación ciudadana en la política. En segundo lugar, atribuye a los partidos la obligación de vigilar y controlar dichas estrategias, sobre todo si les confiere un beneficio; encargo casi imposible de realizar.

Es cierto que la actuación en las redes sociales no debe ser ilimitada, particularmente cuando hablamos de proteger el equilibrio en la contienda electoral. Sin embargo, se deben de encontrar los criterios de restricción entre las limitaciones que ya existen en la Ley –calumnia o propaganda gubernamental durante la campaña– y no imponer a los actores políticos cargas adicionales que además de ser exageradas, contrarían la naturaleza de las redes sociales, pues infieren un control sobre el ejercicio de la libertad de expresión y participación política de los ciudadanos.

Rafael Cruz (@raff_cruz_v) es licenciado en Derecho y especialista en Amparo.

Axel Reyna (@Axl_rAi) es estudiante de Derecho en la FES Acatlán.

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[i] Pues se considera como un período destinado a la reflexión del electorado, sobre los elementos aportados por los partidos, candidatos y coaliciones durante el período de campañas (Suprema Corte de Justicia de la Nación. Acciones de Inconstitucionalidad 14/2004 y acumuladas).

Esta restricción está prevista en el artículo 251 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, en cuyo numeral 4 se establece que: el día de la jornada electoral y durante los tres días anteriores, no se permitirá la celebración ni la difusión de reuniones o actos públicos de campaña, de propaganda o de proselitismo electorales.

[ii] Zamora Medina, Rocío. Los usos políticos de Twitter como herramienta para enmarcar los relatos políticos: retos y oportunidades. III Congreso Internacional de Comunicación Política y Estrategias de Campaña. Asociación Latinoamericana de Investigación en Campañas Electorales (ALICE). 25-27 septiembre Santiago, 2012. Mesa 25: “El framing de la comunicación en las campañas electorales”. Disponible en: http://www.alice-comunicacionpolitica.com/abrir-ponencia.php?f=581-F541965055811410950405-ponencia-1.pdf

[iii] Ranking de Twitteros más seguidos en México, disponible en: http://twitter-mexico.com/ranking/top-50/

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