Qué representará Trump

Qué representará Trump
19 julio, 2016 Pluralismo Democrático

Qué representará Trump

19 julio, 2016

Por Gerardo Aguilar

@VillegasGAV

 

Seguramente, el contexto reciente de la política norteamericana ha planteado a más de alguno: ¿qué sucederá si se cumple la aspiración de Trump de llegar a la Oficina Oval? Una incógnita real para muchos, pues, a ciencia cierta, el diseño institucional del gobierno norteamericano plasmado en la Constitución de 1787 y las posteriores Enmiendas, permiten un real contrapeso de poderes públicos al grado de que por ejemplo: un poder público puede mantener simbólicamente paralizado a otro –léase que en el Congreso de los Estados Unidos ambas cámaras están lideradas por mayorías republicanas después de las elecciones de noviembre de 2014 (claro ejemplo de gobierno dividido)–; el ejercicio de atribuciones constitucionales (y de claro forcejeo de poderes) permite que el titular del Poder Ejecutivo vete una ley aprobada por la mayoría de ambas cámaras (ley que contravenía las disposiciones emitidas por el Presidente en el conocido paquete “Obamacare”); o verbigracia, que el Tribunal Supremo (máximo órgano judicial) suspenda decretos ejecutivos (legislación indirecta) emitidos por el Presidente (la remisión del Tribunal Supremo a un tribunal inferior del análisis de las medidas migratorias emitidas en sus decretos ejecutivos).

Si bien los anteriores contextos representan coyunturas recientes, sí son un reflejo de la frase adjudicada a Rousseau: el control del poder por el poder.

Ahora bien, de suceder lo que a opinión personal es poco probable –la elección de Trump como 45° Presidente de los Estados Unidos por el Colegio Electoral– me detengo a enunciar algunas de sus causas enseguida:

  1. Reticencias del liderazgos importantes del GOP (Grand Old Party) a la candidatura presidencial de Trump –véanse declaraciones Paul Ryan– lo que se traduciría posiblemente en un voto resentido de republicanos en favor de Clinton, incluso operación político-electoral bajo la ecuación costo-beneficio; porque más allá de que en su plataforma electoral sean incluidas las propuestas de campaña Trumpianas, eso no significa el seguro apoyo de sus liderazgos y correligionarios con mayor influencia.
  2. Suma del voto inmigrante bajo el factor miedo o temor en favor de integrantes del Consejo Electoral declarados abiertamente en contra de Trump por sus posturas de precampaña beligerantes y racistas, que de ser interpretadas en políticas de gobierno, traerían como consecuencia crisis no solo sociales, económicas y políticas, sino hasta civiles, como ha sido constatado en los últimos días con posturas extremas llevadas a la práctica. Lo que para una sociedad de primer mundo como lo es la norteamericana y a pesar del sentimiento de supremacía racial que ha caracterizado al “gringo originario”, sería el culmen de la regresión política en toda la extensión de la expresión;
  3. Resultados de encuestas muy ambivalentes, que algunos días lo posicionan puntos porcentuales por encima de Hillary Clinton, pero a la semana lo señalan debajo de esta –o al contrario–, y como es claro, el elector no cambia de voluntad electoral tan fácilmente, ésta se va perfeccionando conforme llega el día electoral con base a las propuestas, acciones y/o decisiones de las opciones electorales y sus partidos, en ese sentido –y como siempre– éstas encuestas “planeadas” apelan a identificar la reacción de la opinión pública ante las supuestas tendencias electorales y con ello, permear estrategias “rentables” para el candidato de la casa encuestadora que se refiera; y,
  4. Recientemente Bernie Sanders declaró que votará en noviembre por la casi candidata demócrata Clinton (incluso estuvo presente en un mitin político conjunto haciendo oficial su apoyo), esperando que “Trump sería un desastre para este país si es elegido presidente” (EFE, 2016), lo que da un giro a la división marcada de líderes y electores demócratas en favor de uno y otro precandidato.

Es posible afirmar que Sanders aún es en cierta medida uno de los principales obstáculos (políticos) indirectos de Hillary (hasta que ella no abrace sus propuestas lo dejará de ser), pero con estas declaraciones –y con su apoyo explícito– es posible que el voto joven –fiel seguidor del senador por el estado de Vermont– recule y compare las consecuencias de abstenerse a emitir el sufragio, o votar en las elecciones primarias por miembros del Colegio Electoral afines a los demócratas, lo que sin duda, favorecería en la práctica los dichos de Sanders de impedir la llegada de Trump a la presidencia (voto a favor de electores afines a Clinton).

La relación e interacción entre poderes será fundamental para el actuar del quién sería Mr. Presidente Donald Trump, pues más allá del poder que le otorgan las facultades meta-constitucionales que referenció Jorge Carpizo en su obra El presidencialismo mexicano, como lo es ser el Comandante en jefe del ejército y marina más poderosos del mundo; aquella no explicita en la Constitución de Filadelfia de 1787 que lo faculta a emitir decretos ejecutivos (recordemos que en la tradición constitucional norteamericana todo precepto no prohibido o reglamentado por la Constitución trae como consecuencia su ejercicio, para ilustrar: la reelección indefinida de Representantes y Senadores integrantes de ambas cámaras); o la facultad de ejercer el presupuesto público de un Estado-nación más grande del mundo.

Los otros dos poderes que son el Legislativo y el Judicial de Estados Unidos de América, jugarán un papel muy importante en vertientes principales, anuncio algunas a continuación:

  • En la rama legislativa, por medio de las facultades constitucionales concurrentes con el Poder Ejecutivo, como son que la Cámara Alta (Senado) a través de las 2/3 partes de sus integrantes apruebe los nombramientos de embajadores, cónsules, ministros públicos, jueces del Tribunal Supremo y demás funcionarios que no estén establecidos en la reglamentación fijada por el Congreso (Art. II, secc.2); también aquella referida a la ratificación o anulación –por las 2/3 partes de los integrantes del Senado– de tratados o acuerdos internacionales signados por el presidente, por ejemplo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN); o la más importante del Congreso donde participan ambas cámaras, que es el impeachment o acusación política iniciada y aprobada por la Cámara de Representantes y juzgada o sentencia por las 2/3 partes de la Cámara de Senadores.
  • En la rama judicial, será a través de su facultad no expresa en la Constitución pero sí ejercida del control de la constitucionalidad de actos, acciones, leyes o decretos emitidos o promulgados por el presidente en turno, en el sentido de que el Tribunal Supremo a partir del caso Madison vs Marbury, ha actuado en el sentido literal de defender el contenido textual y el espíritu de la Constitución y las Enmiendas, figurando altamente en el contrapeso del ejercicio y sus tres poderes en el modelo norteamericano.

Como es claro este texto da para más, pero a veces los análisis prospectivos suelen fallar. Lo que sí es un hecho, es que ahora más que nunca, será necesaria una real y amplia distancia entre los poderes públicos de la nación más poderosa del orbe.

Gerardo Aguilar es politólogo por la Universidad de Guadalajara.Watch Full Movie Online Streaming Online and Download

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