El elector: una caja negra

El elector: una caja negra
4 octubre, 2016 Pluralismo Democrático

El elector: una caja negra

4 octubre, 2016

Por Claudia García

@claudia_csi

 

“Instrúyanse, porque tendremos necesidad de toda vuestra inteligencia.

Agítense, porque tendremos necesidad de todo vuestro entusiasmo.

Organícense, porque tendremos necesidad de toda vuestra fuerza.”

Antonio Gramsci

Para Platón la opinión era un punto intermedio entre conocimiento e ignorancia, una actitud personal ante los fenómenos o sucesos, que establece una postura con respecto a los hechos acontecidos en el mundo real. De acuerdo al discernimiento de los ciudadanos se manifiesta la opinión pública, al referirse a todos aquellos temas de interés colectivo.

Al parecer todo indica que hoy la opinión pública ha dejado el punto intermedio, se inclina más hacia la ignorancia (argumentar sin fundamentos y desconocer por elección) que al conocimiento; factor decisivo y perjudicial para los procesos electorales.

La construcción de la opinión pública es la herramienta política más efectiva hasta el momento para posicionar y promover una imagen positiva frente al pueblo, convirtiéndola en su capital y privilegiándose de la opinión pública al contender por el poder. Si esto es cierto, significa que los medios de comunicación -entre ellos las redes sociales- concentran mayor poder que los propios políticos y funcionarios, contrario a como se ha venido creyendo erróneamente.

La veracidad de la información y la calidad de moral de quien la dice, se depositan ciegamente y sin cuestionamientos sobre líderes de opinión, redes sociales y medios digitales, quienes sirven a compañías de comunicación con capacidad de alcance y habilidad de seducción, con intereses económicos, y por lo mismo, intereses políticos. Para una sociedad que considera restringida la libertad de expresión, la comentocracia es habitual y sigilosamente oportunista.

Son los medios quienes gradúan el volumen: infunden terror o tranquilidad; informan, tergiversan u ocultan; magnifican o aminoran encuestas, que acercan o alejan a los líderes políticos de la ciudadanía, pero son la mancuerna del que todo Gobierno depende para construir las percepciones públicas. Un instrumento que puede jugar a favor o en contra de ellos. Medios que pueden obnubilar al electorado, y que de continuar, el déficit de confianza en las instituciones seguirá creciendo y con ello, la impaciencia y frustración del pueblo.

El espectáculo armado por medios y políticos que juegan con la desesperación de las personas, genera un alarmante resultado. El 48% de los mexicanos se encuentran satisfechos con la democracia, pero un 46% posee una inquietante preferencia por un régimen autoritario si de éste obtienen el cumplimiento de sus demandas[i]. Un escaso 2% de diferencia que podría llevar al mando del gobierno, a un conciliador o a un impositor; en ambos casos, sin garantía alguna de que el orden y el progreso lleguen.

El Centro de Opinión Pública de Argentina indica que entre los motivos por los que el elector vota, se encuentran: el perfil del candidato (24%), la ideología del partido político (24%), las propuestas (21%), para sancionar con un voto de castigo (12%), para impulsar al potencial candidato ganador (10%) o evitar que gane un contendiente (8%); todos ellos factores que orientan su voluntad pero ninguno es determinante en su elección. Cada uno votará según las circunstancias de su realidad inmediata, por sus prioridades particulares que le conviene solucionar sobre las colectivas, aún si comparte ciertos padecimientos con el resto. Por lo tanto, una propuesta diseñada para la colectividad podría ser insuficiente durante una postulación y por ende, para obtener el beneficio del voto.

El votante es una caja negra, nadie sabe con plenitud cómo decide porqué y por quién votar. Una prueba de ello está en las pasadas elecciones de junio, cuando la opinión pública señalaba que la alternancia en los 6 estados de la República Mexicana tendría lugar por el declive de las economías locales, la inseguridad y la corrupción; sin embargo, 3 de las entidades mostraban incremento en sus indicadores económicos (Sinaloa, Aguascalientes y Veracruz) y 3 un índice de desarrollo humano elevado (Sinaloa, Aguascalientes y Tamaulipas) por encima del promedio nacional[ii].

La gente vota si percibe que puede experimentar alguna vivencia significativa. La votación nunca es una elección individual, sino el producto de una interacción estratégica: la construcción de la opinión pública. Ahondar y descifrar la caja negra de los ciudadanos para penetrar en el juicio de su decisión, implica la información y formación justa de la opinión pública, que los provea del criterio para entender y la capacidad de razonar o de darse cuenta con claridad de las cosas.

 

Claudia García es directora de @CrosinnMx


[i] Informe de Latinobarómetro 2016.

[ii] Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal 2016, Primer Trimestre en Series Desestacionalizadas, INEGI.

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