Controversia entre INE y TEPJF ¿Se puede o no entregar tarjetas en campañas?

Controversia entre INE y TEPJF ¿Se puede o no entregar tarjetas en campañas?
15 enero, 2018 Strategia Electoral

El pasado 27 de diciembre de 2017, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocó ciertas modificaciones realizadas por el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) al Reglamento de Fiscalización -entre otras cosas-  en las que prohibía la entrega de tarjetas por los actores políticos durante los procesos electorales. Ello detonó que en un primer momento, tanto el INE como el TEPJF buscaran justificar sus decisiones sobre el tema.

Luego, diversos medios de comunicación emitieron notas en las que indicaban que el INE había “aceptado” la decisión del TEPJF de retirar dicha prohibición, con lo que en la práctica estaría permitida la entrega de tarjetas e inclusive efectivo a través de cualquier sistema. Por tal motivo, en Strategia Electoral decidimos hacer un recuento de qué fue lo que aprobó el INE y a su vez el TEPJF con el objeto de dar claridad al supuesto en el cual el tribunal habría permitido tales prácticas.

 

Primer momento: el INE modifica el Reglamento de Fiscalización

El 8 de septiembre de 2017, el Consejo General del INE aprobó el acuerdo INE/CG409/2017 mediante el cual se reformaron y adicionaron diversas disposiciones del Reglamento de Fiscalización.

En dicho acto se adicionó el artículo 143 Quater que establecía lo siguiente:

Artículo 143 Quater.

Prohibición de gastos durante las precampañas y campañas.

1.- Durante los procesos electorales, los partidos políticos, los aspirantes, los precandidatos, candidatos independientes y los candidatos están impedidos para entregar por sí o por interpósita persona cualquier tarjeta, volante, díptico, tríptico, plástico o cualquier otro documento o material en el que se oferte o entregue algún beneficio directo, indirecto, mediato o inmediato, en especie o efectivo, a través de cualquier sistema que implique la entrega de un bien o servicio, así como solicitar a los ciudadanos cualquier dato personal a cambio de dicho beneficio.

2.- La contravención a esta disposición se considerará como un gasto sin objeto partidista, o bien, no vinculado a actividades para la obtención de apoyo ciudadano o del voto.

*Lo resaltado es propio.

De tal manera que la adición aprobada por el Consejo General del INE consistía en prohibir dos conductas:

  • La entrega de tarjetas, volantes, dípticos, trípticos, plásticos o cualquier otro documento o material en que se oferte o entregue algún beneficio directo, indirecto, mediato o inmediato, en especie o efectivo;
  • Solicitar a los ciudadanos cualquier dato personal a cambio de dicho beneficio.

La motivación que tuvo el INE para establecer dichas prohibiciones fue la de evitar que se hiciera entrega de propaganda que en la percepción de la ciudadanía se vincule a un beneficio directo. Tal fue su propio criterio al momento de analizar la entrega de propaganda en tarjetas durante los procesos locales de 2017 en el Estado de México y Coahuila; en los cuales, se hizo entrega de estos materiales cuyo contenido describía los beneficios de una propuesta que consistía en algún tipo de programa social y, en el acto, se recababa algún dato personal del receptor. Lo cual – a juicio del INE en su momento- generaba la percepción de que el material propagandístico era intercambiable por los beneficios del programa propuesto en caso de que el partido emisor ganara la elección.

Segundo momento: inconformidad partidista y sentencia del TEPJF (SUP-RAP-623/2017 y acumulados.)

La adición del artículo 143 Quater al Reglamento de Fiscalización fue combatida por los partidos Revolucionario Institucional y Verde Ecologista de México, bajo el argumento de que el INE no cuenta con las facultades para establecer una prohibición en tales términos, ya que dicha atribución correspondería más bien al legislador.

La Sala Superior del TEPJF consideró fundados los argumentos de los partidos al sentenciar el asunto. Resolvió que efectivamente el INE había rebasado sus facultades, pues el artículo 209, párrafo 5 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, que establece la prohibición de entregar cualquier tipo de material en el que se oferte o entregue algún beneficio directo, indirecto, mediato o inmediato, en especie o efectivo, no incorpora la propaganda en forma de tarjetas, volantes, dípticos, trípticos o plásticos.

Por otra parte, decidió que era excesivo establecer que los gastos realizados en este tipo de propaganda se considerarán como “sin objeto partidista” o “no vinculados para la obtención del apoyo ciudadano o del voto”, pues deberían considerarse más bien como gastos prohibidos y, como tales, deberían contabilizarse como gasto de campaña (afectando el tope de gastos).

De tal manera que ordenó al INE la modificación del artículo multicitado para quedar en los siguientes términos:

Artículo 143 Quater.

Prohibición de gastos durante las precampañas y campañas.

1.- Durante los procesos electorales, los partidos políticos, los aspirantes, los precandidatos, candidatos independientes y los candidatos están impedidos para entregar por sí o por interpósita persona cualquier tipo de material en el que se oferte o entregue algún beneficio directo, indirecto, mediato o inmediato, en especie o efectivo, a través de cualquier sistema que implique la entrega de un bien o servicio.

2.- La contravención a esta disposición se considerará como un gasto prohibido y deberá computarse a los gastos de campaña.

En cumplimiento de lo anterior, el INE aprobó el acuerdo INE/CG04/2018 del pasado 5 de enero para modificar el artículo 143 Quater del Reglamento de Fiscalización para quedar tal como lo ordenó la Sala Superior.

Tercer momento: ¿El TEPJF validó que se entreguen materiales prohibidos?

Como se observa, la redacción inicial aprobada por el INE señalaba la prohibición de entregar materiales específicos que incluyeran la oferta o entrega de un beneficio al elector: tarjetas, volantes, dípticos, trípticos, plásticos u otros.

En tanto que la redacción ordenada por la Sala Superior, idéntica a la incluida en el artículo 209, párrafo 5 de la LGIPE, se refiere a la entrega de cualquier tipo de material en el que se oferte o entregue algún beneficio, incluidas las tarjetas, volantes, dípticos, trípticos, plásticos u otros. De tal manera que, más allá de mermar la intención del INE, la Sala Superior la extendió a cualquier tipo de propaganda, lo cual ya estaba señalado en la legislación y ordenó que, de darse el caso, los gastos se sumen al tope de gastos de campaña de quien lo haya realizado, lo que busca evitar que se cometan tales conductas.

En conclusión, es falso que el TEPJF haya avalado la entrega de materiales prohibidos, mucho menos la compra de votos.

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